Despertar
Llovía y hacía frio, todo estaba embarrado. En uno de los lados habían unos muros muy altos de piedra y metal.
Una muchacha de cabellos verdes se levantaba jadeando fuertemente. A su alrededor había cientos de cuerpos, muchos desmembrados, pero todos blanquecinos, quebrados, humados y embarrados. Cientos de brazos y manos surgen de la tierra casi señalándola. Haciéndole sentir acusada por ser la única de estar de pie en estos momentos.
Desnuda alza la mirada al cielo y contempla las tres lunas que la observan en el cielo. Las tres reflejan la luz sobre ella, permitiéndole verse desnuda y cubierta de tierra. La ansiedad comenzaba a escurrirse en su cuerpo como el agua que le caía. Y sus lagrimas se perdían junto a la lluvia que limpiaba su rostro.
Las emociones se le comenzaban a acumular, y gritando fuertemente todo se detuvo. Por un instante el sonido ceso, la lluvia dejo de caer y los cadáveres parecía que se apartaron de ella. Conmocionada, intento reunir algo de fuerza para así poder deslizarse hacia el exterior del barrizal de cuerpos.
Lentamente comenzó a escalar entre los restos acumulados, alejándose del muro, y antes de alcanzar la cima pudo verle. Un extraño sujeto de pelo largo y canoso. No era demasiado alto pero tenia unas orejas largas y afiladas, casi tan largas y afiladas como su sonrisa.
El alargo su mano, y la ayudo a salir del foso que protegía la ciudad. Y sin dejar de sonreír la ayudaba a surgir de donde estaba. Pronto la cubrió con una tela vieja y la acerco hacia un pequeño carruaje que estaba apartado en el camino.
—Robin desconoce como has llegado hasta el foso, pero no creo que sea buena idea terminar la noche aquí.— le decía lo que parecía un Albiz ⁴.— Sobre todo por que hay mucha guardia y si te encuentran en el foso seguramente te rematarán.
Cargando ligeramente con ella en brazos se dirigieron a un carruaje de madera tirado por un caballo. Las ruedas estaban reforzadas con un metal cobrizo, y el asiento delantero estaba decorado con una especie de colcha roja que parecía bastante cómoda. Un par de lamparas de aceite, que iluminaban la lluvia que caía, decoraban los costados del carro para dar algo de luz al camino.
La muchacha de cabello esmeralda le miraba totalmente confundida. Ahora en el carro intentaba recordar algo. Pero estaba totalmente en blanco.
— Disculpe, pero no se quien es usted, no se donde estoy— pensando un instante, y haciendo una pausa continua. — Ni siquiera se quien soy...—
—Bueno, parece que al menos sabes comunicarte.— Sonríe de nuevo el Albiz.—Eso ya es un buen comienzo, para empezar.—
Pasaban por un largo camino que rodeaba un bosque ennegrecido, por lo que pudo ser algun tipo de incendio o batalla. El suelo y la hierba estaban calcinados, y un fuerte olor a brea se extendía por parte del camino.
La muchacha seguía mirándolo un poco perpleja, mientras hacia esfuerzos para recordar. Solo conseguía recordar a lo que quizás fueran su madre y su padre. Una mujer de cabello castaño claro y mirada intensa. Y un señor serio con grandes gafas.
— Pronto pasaremos por un pequeño poblado. Desde ahí podrás seguir tu camino.— Continuo el ser de orejas puntiagudas. — Por cierto, ¿tienes un nombre?—
Tras reflexionar un eterno minuto, la chica negó airada con la cabeza y se lamento decepcionada. No conseguía recordar su nombre.
—Bueno, no es grave tampoco, Robin ha visto que encima de tu pecho tenéis unas letras marcadas como "MSK", quizás sea algo parecido a tu nombre.— Le dijo mientras señalaba el dibujo. —Así que Robin podría darte un nombre temporal, mientras tratas de recordar el tuyo.—
La muchacha reflexiono nuevamente, primero tratando de recordar algo sobre la marca. Luego pensó que al menos con un nombre podría presentarse de alguna manera, así que asintió tímidamente al conductor.
—Bueno, la leyenda dice que existían dos Demiurgos⁵ que tocaron una dulce melodía, y esa melodía fue el principio de todo. No todo el mundo conoce estas historias— Comenzó a explicarle a la chica. — Ella se llamaba Músyka y era el ser de la entropía donde todo comienza, y donde todo acaba. Quizás ese seria un bonito nombre para ti—.
La chica escuchaba la historia seriamente. reflexiono levemente y por primera vez sonrió al conductor.
—Perfecto, Robin piensa que Músyka es un buen nombre para ti. Además no existe mucha gente con cabellos verdes como los tuyos— continuo.— Espero que te ayude a tener un nuevo comienzo, o al menos a continuar tu camino—.
Músyka volvió a sonreírle, y le pregunto si el se llamaba Robin, puesto que parecía que decía su nombre una y otra vez.
—En efecto, Robin se llama Robin. es una manera peculiar de hablar. No todos acaban de entenderlo.— Sonreía afiladamente otra vez. —Soy un viejo trovador que viaja por el mundo tocando algunas canciones y buscando crear la balada perfecta—continuo. —Espero poder algun día alcanzar mis metas. Ahora me dirijo hacia la ciudad de Sumeru⁶. Quizás podamos alcanzar ese lugar para ti tambien, pero va a ser un largo viaje hasta cambiar de ciudad—.
La muchacha asintió decidida. Acompañarlo quizás le desvelaría algunas respuestas, y si no, mientras tanto se esforzaría en recordar algo. No tenia a donde marchar y parecía que donde estaban había una guerra. Así que no importaba el camino que escogiera mientras fuera lejos de estas negras tierras.
—Gracias...— Alcanzo a decir la niña, mientras se volvía hacia atrás una ultima vez, para ver alejarse cada vez más al reino de Albión⁷ y sus ennegrecidos muros metálicos.
⁴- Los Albiz son el tipo de raza que se componen de multitud de especies feéricas. Desde los Elben o "elfos", hasta los elverfolk o "duendes", tambien shides, hadas, y un largo etc de criaturas. La mayoría no saben apenas diferenciar un par de especies, así que a todos los llaman "los albiz" y los discrimina por igual. Discriminar siempre se ha podido hacer sin necesidad de saber que es lo que se discrimina.
⁵ Los demiurgos eran las criaturas que sin saberlo empujaban a la creación a ser formada. Puede que por curiosidad o por casualidad. Así que básicamente Músyka y Makyna eran dos juguetones y traviesos niños que un día dejaron caer algo parecido a un huevo al suelo y por casualidad todo hizo "Chof".
⁶ Sumeru era el reino del pervertido rey inmortal Gilgamesh. Llevaba siglos en el poder, y aunque había conseguido hundir varios reinos en el barro había conseguido que uno de ellos sea estable. Se dice que es tan longevo que conoció al primer humano, y tan poderoso que los que viven muy próximos a el adquieren su misma inmortalidad. Pero dado que el fue el inventor del derecho de pernada, no todos están muy decididos a compartir una eternidad a su lado.
⁷ Albión es el reino de la reina Roja Karmes. La gente que vive ahí no "puede" decir nada malo de su reina. Todo es perfecto y maravilloso para un reino amante de la guerra decidido a conquistar el mundo.
Es el reino que más esfuerzos ha puesto a crear tecnología militar, lo que ha llevado a crear una ciudad completamente tecnológica y militarizada. Se desconoce el alcance de sus tropas y ejércitos, pero las razas de autómatas ven este sitio como una especie de edén donde vivir sin que nadie los juzgue por su condición bio-mecánica.

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