No soy ese si...
No soy ese sí. Un quizás o un tal vez. Un ser “podría”, y un “aquel”. Un “te quería”, quizás ayer. No soy ese sí. El mejor amigo, confidente de secretos cuando te encuentras ya perdido. El de “esta noche dormimos juntos” y ya mañana, como extraños. No soy ese sí. Soy el “tengo miedo”, el “mucho te aprecio”, y el “hoy te extraño tanto”, pero ya “mejor nos vemos luego”. No soy ese sí. Aquel de miradas cómplices y manos bajo las mesas, entrelazadas. Aquel de abrazos que cierran cicatrices y en la calma sanan almas. Que no soy ese sí. De cabellos revueltos en las mañanas, el de “quisiera ser, pero no sería”, Aquel de desacomplejadas risas, y de adolescencia rememorada. Pues no soy ese sí. El que, por ser, quisiera, que, por sí, sería. del miedo que da la vida y de dolor, la despedida. Y no soy ese sí… Si no soy ese. Entonces yo sí sería. Que, por si pudiese, sin miedo a que pasaría. Que solo fuéramos, y sin complejos. No ser un “sí”, ser un “que ya ...