Concédeme un segundo.
Siempre quise ser escritor
Siempre quise, cantante.
Solo quise darle un motivo
de vivir a mi quebrada voz
Se escapaba de mi interior
mi roto corazón,
maltrecho,
desolado.
Como puente olvidado,
que nadie más cruzó.
De beberlas en tu ausencia
en un quebrado frasco.
Destilo las ultimas lagrimas
Embriagando para ahogar las penas...
Sobran los motivos para no volver a mirar el reloj.
Ya no hay espera,
solo condena.
Triste y desolado,
morirá el amor.
Marchitándose cual pétalos,
Atado a tu cadena.
Como un ramo inspirador,
que colgado boca abajo espera escuchar
la llave que le permita
Otra vez caminar.
No son gente,
son dementes
Arrebatándole a la muerte,
lo que un día yo quise,
Robarte.
No es egoísmo,
mas bien resurgir,
Como plumas en el fuego,
Que alzan un ultimo vuelo.
Quiero escribir estas líneas para ti
Y escribir al fin un final feliz.
Decirte que adiós,
Suplicarte un perdón,
Dejarte marchar un olvido y se acabo.
No sufrir por melancolía un día mas.
Me hice viejo y te vi crecer,
aprendiste y te utilice
acabo todo en un papel,
y ahora que no tengo nada que enseñar,
No queda nada que esconder...
De beberlas en tu ausencia
en un quebrado frasco
destilo las ultimas lagrimas
para así ahogar las penas...
Sobran los motivos para no llorar al mirar el reloj.
Se acabo el tiempo y las penas,
es hora de a andar y aprender.
este es el principio,
el final,
el descanso.
Donde están los suspiros,
donde están mis canciones,
siempre quise ser escritor,
cantante,
darle un sentido a mi voz.
Encontré lejos el camino,
ahora dejo atrás esta ciudad derruida.
Concédeme solo el ultimo segundo,
y un sincero beso...
No mas castillos de arena,
no mas conciertos en la cama.
Se acabaron ya los suspiros
en la almohada por tus labios.
Mejor despierto otro día,
digo adiós amada mía,
Tiempo detente,
no hay pasado ni presente.
Ya todo quedo inerte.
No hay motivos para tener un reloj...
Commentaires
Enregistrer un commentaire